Categoría: Poesia
4 Febrero 2008
OTRA COSA
No sé cuando dejamos la infancia de lado, cuando decidimos desprendernos de ella.
No sé cuando nos creemos lo suficientemente adultos para olvidarnos de la infancia, de sus colores, de sus aromas.
Poco a poco vas despojando de ti mismo, de tu piel, la infancia que fuiste arrastrando durante años. Pero de pronto te das la vuelta y la niebla no te deja vislumbrar con claridad, esa infancia que te ayudo a crecer, que te creó una coraza que solo a veces vos, sos capaz de traspasar.
La infancia es otra cosa, es como una vida aparte, de esta otra vida. O a caso es como si te prepararan para la vida, para que de adulto te puedas enfrentar a ella, le puedas sostener la mirada y convencerte de que no tenemos que perder.
De pequeños nos mentían constantemente, y por eso se va perdiendo la inocencia, porqué ni si quiera el mar es transparente, el también oculta y pervierte. Y como si fuéramos marineros atraídos por las sirenas, los humanos no podemos evitar caer en la tentación de la mentira, y por eso nuestras miradas dejan de ser francas, nuestras palabras dejan de tener valor, ¿qué valor puede tener la mentira?

servido por utopias-
3 comentarios
compártelo
15 Abril 2007
No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfecapaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí!—y en esto soy irreductible—no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. ¡Si no saben volar pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Oliverio Girondo

servido por utopias-
4 comentarios
compártelo
19 Marzo 2007

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.
El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.
Después de todo el sercreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fanáticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.
Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico
ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mirame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
y vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entras en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.
Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.
Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y que pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo se despierta con la lluvia.
Ahora la última nube ha resuelto quedarse
y nos está mojando como a alegres mendigos.
El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nacer desesperadamente.
Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.
Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
Mario Benedetti
servido por utopias-
4 comentarios
compártelo
15 Marzo 2007
Inútil creador de sueños, has desecho uno a uno todos mis recuerdos
has borrado poco a poco todas mis sonrisas gastadas
y las que deje guardadas
en este imaginario baúl de olvidos.
Me he despojado una a una de todas las miradas
que coleccione, en este álbum de fotos
aún repleto de polvo y memorias
que pronto desvanecerán en la oscuridad
de la mente
que todavía pregunta si es tarde para volver de nuevo…
ingenua. . . hace ya tanto tiempo que te marchaste que ni si quiera
serias capaz de encontrar el camino de regreso
Sólo inténtalo y volverás a fracasar,
volverás a llorar desconsolada,
llenando el tiempo de inútiles lágrimas
que no servirán de nada
servido por utopias-
1 comentario
compártelo
4 Marzo 2007
"...Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tú, y no estoy allí..."

"The mirror"
Francine Van Hove
servido por utopias-
1 comentario
compártelo
4 Marzo 2007
Retengo en los senderos de la vida
tu rostro y tu mente
retengo en el paso de los días
tu mirada y la mía.
Descuido que fuiste vos quien me enseño a crecer
a resguardar en mi coraza, todo aquello que solo tiene que ver
conmigo y si, un poco contigo
Fuiste vos y solo vos quien me ayudo a conocer
todo lo que soy hoy.
Respiro ya tranquilo, junto con estas nubes
todavía no inventadas
en este pequeño paraíso
aún no encontrado
recitando como siempre
mi vida en pequeños versos
y vos creando este edén para mi
recitando como siempre
las verdades de este mundo
los cañones se quedaron sin pólvora
justo al pasar el estrecho,
las armas quedaron calladas
por todas las flores del mundo
que crecieron aun si ser primavera
y dejaron su llanto y su risa
como el viento que acaricia nuestras almas
después de ser devorados
por todas las traiciones cometidas.
Retengo el mundo
ya sin miedo
después de escucharte
se que todo puede ser posible
si no dejamos de soñar
si no dejamos de creer
que las palabras y la poesía
son un arma que jamás
deben ser calladas.
servido por utopias-
1 comentario
compártelo
16 Febrero 2007
TIEMPO
El Tiempo,
ese Mar siempre en movimiento,
ese Mar que a veces remansa
y a veces sacude.
El Tiempo
ese Mar que a veces nos da de comer
y a veces nos hunde.
Al nacer,
la cuenta atrás,
hacia un cero absoluto
absolutamente incierto,
donde el Tiempo
encuentra su Muerte:
Sus últimos segundos.
El Tiempo,
para algunos, demasiado corto,
para otros, demasiado largo,
pero el Tiempo no tiene tiempo
para mirar hacia ninguna parte.
¡Y los relojes!,
siempre recordandote
que tu Vida
es cada segundo
mas breve.
Y cada hora que pasa,
una hora menos de alegría
o una más de pesadilla.
Y yo, mato el tiempo,
dialogando con Él,
intentando alcanzarle
para pedirle que se pare,
pero Él:
No tiene Tiempo para nadie.
autor :Papiol
servido por utopias-
2 comentarios
compártelo
7 Febrero 2007
Ya no quedan, castillos en el aire,
ni nubes de algodón.
Ya no quedan, domingos por la tarde,
ni sueños por hacer.
Ya no quedan, noches en desvelo,
ni nada por decir.
Recuerdo, cuando estábamos solos,
cuando aprendimos que una tarde,
puede convertirse,
en un gran barco de piratas.
Me enseñaste,
que una patada era que me callara,
y dos que estabas enfadado,
y con decir: " volvamos a empezar",
estaba todo solucionado.
Recuerdo, cuando éramos pequeños,
y el tiempo no importaba,
recuerdo, que éramos felicies.
Me enseñaste,
que con una mirada,
podemos decir todo lo que callamos.
Aprendimos, a compartir nuestro secretos,
que lo amigos son contados,
y ahora...
me enseñaste,
que la distancia, no hace el olvido,
por eso te recuerdo, tal y como eras.
Después de un largo tiempo,
llega la despedida,
pero no el adiós,
por eso aún sigo esperandote,
en mi viejo caballito de madera.

servido por utopias-
4 comentarios
compártelo